jueves, 18 de abril de 2019

Federico Cantú 1907-1989



The Last Supper is the final meal that, in the Gospel accounts, Jesus shared with his Apostles in Jerusalem before his crucifixion. The Last Supper is commemorated by Christians especially on Maundy Thursday.The Last Supper provides the scriptural basis for the Eucharist, also known as "Holy Communion" or "The Lord's Supper".

The three Synoptic Gospels and the First Epistle to the Corinthians include the account of the institution of the Eucharist in which Jesus takes bread, breaks it and gives it to the Apostles, saying "This is my body given to you" (though the apostles are not explicitly mentioned in the account in First Corinthians). The Gospel of John does not include this episode, but tells of Jesus washing the feet of the Apostles, giving the new commandment "to love one another as I have loved you", and has a detailed farewell discourse by Jesus, calling the Apostles who follow his teachings "friends and not servants", as he prepares them for his departure.


lunes, 15 de abril de 2019

Federico Cantú 1907-1989
Les Années folles commencent en 1920 et se terminent en 1929 avec le début de la Grande Dépression.
À Paris, pendant la Première Guerre mondiale, la population n'a pas perdu l'art de s'amuser. On fit la fête au début pour se moquer de l'ennemi et se donner du courage : il allait prendre une belle raclée qui laverait l'affront de 1870 et ferait oublier la honte de l'affaire Dreyfus pour l'armée française disait-on. On poursuivit la fête ensuite, pour distraire les permissionnaires. Puis, quand trop d'horreurs eurent enlevé aux « poilus » l'envie de rire, la fête continua pour se consoler.
Après la fin du conflit, une génération nouvelle rêve d'un monde nouveau et proclame « Plus jamais ça ! ». On s'empresse de lui proposer de nouvelles griseries sur fond de musique. Venu d'Amérique avec les Alliés, le jazz fait son apparition mais également la danse, la radio et les sports, les industries avec les électroménagers etc, sur fond de très forte croissance économique...
L'utopie positiviste du xixe siècle et son crédo progressiste font place à un individualisme déchaîné et extravagant. André Gide et Marcel Proust donnent le ton littéraire de cette tendance qui s'exacerbe et croît avec le mouvement dada dont Tristan Tzara publie le manifeste. Le surréalisme d'André Breton n'est pas loin. L'Art nouveau foisonnant, fauché par la guerre, cède la place aux épures précieuses de l'Art déco.
Durant les Années folles, Montparnasse et Montmartre sont sans conteste les lieux de Paris les plus célèbres et les plus fréquentés, abritant ses prestigieux cafés tel la Coupole, le Dôme, la Rotonde et la Closerie des Lilas ou les salons comme celui de Gertrude Stein rue de Fleurus.
Montmartre, tout d'abord, constitue l'un des centres majeurs de ces lieux de rencontre entre ces intellectuels. Le quartier présente un aspect de modernité avec l'existence de trompettistes comme Arthur Briggs qui se produit à l'Abbaye. Mais pour l'écrivain américain Henry Miller comme beaucoup d'autres étrangers d'ailleurs, le carrefour Vavin-Raspail-Montparnasse est selon ses propres mots « le nombril du monde ». Il y est d'ailleurs venu écrire sa série des Tropiques.
À Paris, c'est plus précisément la rive gauche de la Seine qui est principalement concernée par les arts et les lettres, et tout cela se confirme durant les années 1920. En témoignent d'ailleurs la forte concentration de créateurs qui se sont installés au sein de la capitale française et qui occupent les places du cabaret Le Bœuf sur le toit ou les grandes brasseries de Montparnasse. Les écrivains américains de la « Génération perdue », à savoir notamment Scott Fitzgerald, Henry Miller et Ernest Hemingway, y côtoient les exilés qui ont fui les dictatures méditerranéennes et balkaniques. Il y a enfin les peintres qui forment ce que l'on appellera par la suite « l'École de Paris »


sábado, 13 de abril de 2019



 Mateo el Evangelista, en hebreo מתי (también conocido como Mateo Leví, Leví de Alfeo o Mateo el Apóstol), fue uno de los doce apóstoles elegidos por Jesús de Nazaret. La tradición cristiana le atribuye la autoría del Evangelio de Mateo, pero la crítica actual no acepta esta atribución.
Mateo es citado en los Evangelios como Leví, hijo de Alfeo o Cleofás, publicano y recaudador de impuestos en Cafarnaúm (Mateo 9:9, Marcos 2:14, Lucas 5:27-29). Existen pequeñas diferencias en el tratamiento que dan a Mateo los distintos Evangelios.
En el Evangelio de Lucas se le llama Leví. En el de Marcos, se le da el nombre de Mateo en la lista de los apóstoles, pero es llamado Leví cuando se relata la historia de su vocación. Según los tres sinópticos, lo dejó todo al ser llamado por Jesús. Ese mismo día hizo una gran fiesta a la que asistieron Jesús y sus discípulos.
Es mencionado en los Hechos de los Apóstoles, aunque apenas se ofrece información sobre él (Hechos 1:13). Es también uno de los pocos discípulos mencionados por su nombre en el Evangelio de Tomás.
Según Eusebio de Cesarea, predicó durante quince años en Judea, donde escribió su Evangelio hacia el año 80. Según Rufino, después se marchó a Etiopía.
Algunas tradiciones afirman que fue martirizado en Etiopía. En cambio, de acuerdo con Epifanio de Salamis –obispo de Chipre–, Mateo murió en Hierápolis (en Partia) y quien sufrió martirio en Etiopía habría sido Matías, el sustituto de Judas Iscariote.
Mateo es considerado santo por todas las confesiones cristianas que admiten esta distinción. La Iglesia católica celebra su fiesta el 21 de septiembre y la ortodoxa el 16 de septiembre. Según la tradición, sus restos se conservan en Salerno (Italia)

Esta obra iniciada por Federico Cantú en Nueva York , dentro de la libreta titulada , Central Park 1938-39
Es el punto de partida utilizado por el artista para recrear los murales de la parroquia de San Miguel de Allende en 1943 y que posteriomente lleva a la placa de grabado al buril en dos ocasiones , la primera de 1943 y posteriormente en 1954


Adolfo Cantú
Colección de Arte Cantú Y de Teresa


lunes, 8 de abril de 2019

Calvario, también conocido como el Gólgota, fue un sitio que se encontraba cerca del exterior de las murallas de Jerusalén.

Evangelio de Mateo: "Llegaron al sitio llamado Gólgota, que quiere decir lugar de la calavera" 
Evangelio de Lucas: "Cuando llegaron al lugar llamado La Calavera, le crucificaron allí"

En algunas tradiciones cristianas y judías, el Gólgota es el lugar donde se encuentra el cráneo de Adán

Cristo muerto sostenido por un ángel es una de las obras más relevantes de la etapa 
De los 40s de Federico Cantú Garza ( 1907-1989 ) Esta obra fue realizada para incorporase a la serie de frescos de la parroquia de San Miguel de allende , sin embrago tomaría relevancia 
Como grabado al buril  dentro de la obra dedicada a la Letanía Lauretana .
Muchos años despues en la exposición homenaje a Federico en el Palacio de las Bellas Artes 
Se presentaría como una aplicación en un panel para iniciar la sección dedicada a el arte sacro

En el tríptico presentado vemos el trazo para la elaboración de una de las versiones finales
Si bien la disposición de los personajes es similar , el trazo y solución lineal varia de tal manera que podríamos creer con facilidad que se trata de dos maestros del buril de diferentes escuelas.

 

Federico Cantú
Cristo llorado por los ángeles  1944-45
Buril en placa de cobre
Coleccion de arte Cantú Y de Teresa

miércoles, 30 de enero de 2019

XXX Aniversario Federico Cantú


    






29 de Enero de 1989
Eternamente Federico XXX años
Federico Cantú
Nacido el 3 de marzo de 1907 en Cadereyta de Jiménez Nuevo León, fue un prodigioso talentoso maestro del arte del pasado siglo XX , desde muy joven, tenía apenas catorce años cuando comenzó una trayectoria artística.
Federico se matriculó en la Escuela al Aire Libre de Coyoacán, entonces recién establecida por el maestro ‪Alfredo Ramos Martínez en la Ciudad de México‬ en 1922. Allí, el joven alumno absorbió las lecciones impresionistas de su maestro.
Poco después, el joven Cantú encontró trabajo como achichincle de Diego Rivera recién llegado de años en Europa y a punto de desencadenar un proyecto mural que cambió la ciudad capital e impulsó las carreras de numerosos artistas.
Cantú vivió el bohemio de París durante una década (1924-1934).
El humanista e intelectual mexicano Raúl Rangel Frías describió elocuentemente los colores de Federico Cantú como llenos de emoción lírica. Sus luminosos rojos y verdes crean y agregan sustancia a lo inmaterial. De hecho, creía que el artista tenía un toque de magos que le permitía dotar a sus pigmentos, consideraba la habilidad de dibujar de Cantú, incluso como un artista joven, lleno de energía, ya que las delicadas líneas de sus composiciones transmitían un vigor rítmico.
Cantú, sin embargo, no se quedó mucho tiempo en la Ciudad de México y navegó a París en 1924. Casi de inmediato se encontró con todas las luminarias de vanguardia como Pablo Picasso, Mateo Hernández, José Decrefft, Lino Eneas Spilimbergo, Gino Severini, Tsugouharu Foujita también el surrealista André Breton, Paul Éluard, José Moreno Villa, Cesar Vallejo, Antonin Artaud (quien vivió en México en la casa de Cantu durante 1936)
Viviendo en París, Cantú se muda a California donde presenta sus primeras grandes obras de exhibición como Madonna y Vírgenes mismas que se convertirán en un tema recurrente en la obra de Cantú.
Si bien los temas los había pintado desde sus días en la Escuela al Aire Libre de Coyoacán. Con el tiempo esta devoción por el arte sacro se vera incrementada gradualmente, de modo que en 1928 Cantú pinta su primer mural en Pasadena California , donde incluye la figura del Cristo Negro, así como el Descanso en la Huida a Egipto, donde la Virgen y el Niño son las figuras centrales. La serie de dibujos en tinta del Cuaderno de dibujo de Cantú ya narra los temas de este laberinto bíblico.
Existe una dualidad en el pensamiento del joven artista sobre las mujeres, que por un lado constituyen un símbolo de fertilidad y erotismo situándolos en entornos sacros y profanos.
Federico Cantú dijo sobre su llegada a París en 1930: "a mi regreso a Montparnasse, descubrí que mi taller había sido alquilado y las obras vendidas al mejor postor. Debo haber perdido miles de obras, incluidos dibujos, esculturas, bocetos y óleos. ".
En ese momento, Federico no se imaginó que, aunque regresó a París con la idea de completar el ciclo de diez años que había comenzado en 1924, su trabajo pronto volvería a estar en el limbo porque, como lo dijo Antonin Artaud en su visita de 1936. Para México, Francia se enfrentó a la incertidumbre de otra guerra.
Cuando Cantú regresó a México, comienza exposiciones extraordinarias junto con Diego Rivera, Rufino Tamayo, José Clemente Orozco, el doctor Atl ... y pronto Federico escoge los temas de la vida bohemia de Paris ahora reflejados en el Bar Le Papillon.
Estos murales en panel que ostentaban el tema de Arlequín mimo que titularía “ La vida, la pasión y la muerte del arlequín” . Papillon Bar (1934), reflejan el espíritu bohemio de Montparnasse. La figura del arlequín acompañada de desnudos femeninos para Cantú proporcionó una inmensa inspiración mientras explotaba el tema en sus numerosos dibujos mientras vivía en París.
Un año después, Cantu comienza una larga carrera de exhibición en las Galerías Stendahl de los EE. UU. En el mismo período en que Picasso también expone el Guernica.
Muy pronto, Federico decide instalarse en Nueva York para exponer en los museos más importantes.
A lo largo de su vida, Federico se sintió atraído por el mundo de la mitología, como lo demuestran dos de sus dibujos más antiguos: Ícaro (1926) y Orfeo (1926).
Cantú, el incansable grabador y escultor, recrea escenas y personajes tomados del mundo fértil de la mitología grecorromana y mesoamericana. Describe mitos y narra todo el flujo de historias que en un tiempo sirvieron de base para una religión, y que a su vez incluye dentro de la iconografía católica, personajes e ideas delicadamente combinados, recordando el paso de un centauro a los pies del Nazareno.
Todas estas creencias, traídas a nuestra tierra en el continente americano, hacen de Cantú un excepcional maestro de la pintura. Las ideas y los temas duran más particularmente hasta nuestros días, dentro del mundo de las artes visuales.
Este universo irreal relaciona a lo largo de su existencia, un universo de formas y temas que seguirán el arte de Federico Cantú dentro de la divinidad misma, que se expresará años más tarde en la Iglesia Purísima de Monterrey, la Iglesia Parroquial de San Miguel de Allende, El Museo regional de Morelia, el ex Convento de San Diego y la ‪Capilla de los Misioneros de Guadalupe en la Ciudad de México‬ y, por supuesto, en la Colección de Pinturas del Museo Vaticano.
Hoy a treinta años de su partida nos admiramos de su legado recordando el laberinto trazada en su iconografía que va desde una sucesión de figuras mitológicas como Ulises, Apolo, Diana, Néstor, Casandra, Eurídice, Minotauro, Penélope, pasando por las figuras titánicas de nuestra historia , Tláloc, Xilonen ,Quetzalcóatl , Hidalgo, Morelos, Juárez , Zapata, Carranza………….
Federico se despide Recordando las palabras de Henry Miller.......... No tengo dinero,
ni recursos, ni esperanza. Soy el hombre mas feliz de la vida. Hace un año , hace seis meses, pensaba que era un artista. Ahora ya no pienso en ello; Ahora Soy.
Adolfo Cantú
Colección Cantú Y de Teresa

viernes, 14 de diciembre de 2018




Feliz Navidad Y Prometedor  2019
Merry Christmas and Happy New Year 2019
Jouyeux Noel et Bonne Année  2019


Federico Cantú 1907-1989
Ángeles músicos – buril 1954

lunes, 19 de noviembre de 2018

The Mexican Revolution (Spanish: Revolución mexicana), also known as the Mexican Civil War (Spanish: guerra civil mexicana), was a major armed struggle, lasting roughly from 1910 to 1920, that radically transformed Mexican culture and government. Although recent research has focused on local and regional aspects of the Revolution, it was a genuinely national revolution. Its outbreak in 1910 resulted from the failure of the 35-year-long regime of Porfirio Díaz to find a managed solution to the presidential succession. This meant there was a political crisis among competing elites and the opportunity for agrarian insurrection. Wealthy landowner Francisco I. Madero challenged Díaz in the 1910 presidential election, and following the rigged results, revolted under the Plan of San Luis Potosí.[6] Armed conflict ousted Díaz from power; a new election was held in 1911, bringing Madero to the presidency.
The origins of the conflict were broadly based in opposition to the Díaz regime, with the 1910 election becoming the catalyst for the outbreak of political rebellion. The revolution was begun by elements of the Mexican elite hostile to Díaz, led by Madero and Pancho Villa; it expanded to the middle class, the peasantry in some regions, and organized labor. In October 1911, Madero was overwhelmingly elected in a free and fair election. Opposition to his regime then grew from both the conservatives, who saw him as too weak and too liberal, and from former revolutionary fighters and the dispossessed, who saw him as too conservative.


Madero and his vice president Pino Suárez were forced to resign in February 1913, and were assassinated. The counter-revolutionary regime of General Victoriano Huerta came to power, backed by business interests and other supporters of the old order. Huerta remained in power from February 1913 until July 1914, when he was forced out by a coalition of different regional revolutionary forces. When the revolutionaries' attempt to reach political agreement failed, Mexico plunged into a civil war (1914–1915). The Constitutionalist faction under wealthy landowner Venustiano Carranza emerged as the victor in 1915, defeating the revolutionary forces of former Constitutionalist Pancho Villa and forcing revolutionary leader Emiliano Zapata back to guerrilla warfare. Zapata was assassinated in 1919 by agents of President Carranza.